Los tres últimos gobiernos de Bolivia, pros y contras

Los tres últimos gobiernos de Bolivia, pros y contras

marzo 9, 2021 0 Por admin

Bolivia es uno de los países sudamericanos que más ha sufrido en los últimos 50 años y eso se debe a que los gobiernos de turno que tuvo no supieron superar las diferentes crisis que agobiaron a su población, especialmente la económica. Cada gobierno hizo poco o nada por dar solución a las principales necesidades de los bolivianos, dedicándose únicamente a la diplomacia con países con los que tenían negocios por debajo de la mesa.

Desde la recuperación de la democracia en los años 80, Bolivia poco a poco superó ese estatus que tuvo de ser uno de los países más pobres de América Latina. Poco después de liberarse de los gobierno militares, Bolivia tuvo un déficit económico que marcó un récord, obligando al gobierno de Paz Estenssoro a asumir un modelo económico que poco ayudaría a los sectores más desfavorecidos.

Este modelo económico sería el que adoptarías los siguientes gobiernos, debilitando a la economía estatal, pues favorecía a empresas internacionales. Este modelo impulsaba la explotación de recursos naturales boliviano en colaboración con empresas internacionales, siendo estas últimas las que se llevaban un gran porcentaje de las ganancias, dejando poco para el Estado.

En esta oportunidad, conoceremos un poco sobre los últimos tres gobiernos que tuvo Bolivia y las medidas y modelos que adoptó para fortalecer la economía estatal y para solucionar los diferente conflictos en diferentes regiones del país.

Últimos tres gobiernos de Bolivia

Los últimos dos gobiernos de Bolivia fueron los de Evo Morales, Jeanine Áñez y el actual es el de Luis Arce Catacora. Consideramos al actual gobierno de Bolivia porque es interesante cómo la población boliviana volvió a elegir a un simpatizando del mismo partido político del expresidente Evo Morales, cuando este no tuvo de otra que renunciar ante la presión del país.

Gobierno de Evo Morales Ayma

Juan Evo Morales Ayma asumió la presidencia de Bolivia el 22 de enero de 2006, luego de ganar históricamente las elecciones presidenciales de 2005 con un 54% del total de los votos. Este personaje, de origen indígena, fue un líder sindical y cocalero que se manifestaba desde el trópico cochabambino y que fue uno de los principales impulsores de la defensa de los recursos naturales como el gas.

Aunque los sectores de clase media y alto lo detestaban, este señor poco a poco fue ganándose la empatía de muchos bolivianos de origen indígena y campesino, factores que explican tan histórica victoria en los comicios de 2005. Otros señalan que los gobiernos de Gonzalo Sánchez de Lozada y Carlos Diego Mesa Gisbert fueron los promotores de su victoria, al ver que era una alternativa diferente al modelo económico que entonces imperaba.

Medidas asumidas por Evo Morales

El gobierno de Evo Morales cambió totalmente la estructura del gobierno que dejaron anteriores mandatarios, se asumió un modelo económico que prevalecía más la economía estatal y dejaba sin beneficios a empresas internacionales. También destacó el hecho de dar mucha más relevancia a los pueblos indígenas y campesinos del país, así como el respeto a la naturaleza.

Todo esto se consolidó con la aprobación de una nueva Constitución Política del Estado, misma que cambió hasta el nombre del país, de República a Estado Plurinacional. Si bien los primeros años fueron muy buenos gracias a la bonanza económica que permitió la entrega de bonos y de obras públicas en todo el país, no todo sería correcto hasta el 2016.

El comienzo del fin para Evo Morales fue el referéndum del 21 de febrero de 2016, a través del cual preguntó a la población si estaban de acuerdo con modificar un artículo de la CPE para que este pueda postular por cuarta vez a la presidencia. Los resultados fueron pésimos para él, pues perdió y, sin embargo, optó por otras estrategias para postularse de todas maneras, lo que desencadenó la molestia de varios sectores del país hasta el punto de verse obligado a renunciar el 10 de noviembre de 2019.

Gobierno de Jeanine Áñez

Jeanine Áñez, beniana de nacimiento, llegó a la presidencia del país a través de la sucesión constitucional, ya que luego de la renuncia de Evo Morales, Álvaro García Linera y los presidentes de la Cámara de Diputados y de Senadores, le correspondía a ella asumir la responsabilidad máxima de dirigir al país.

Durante los primeros meses de gobierno, Áñez modificó algunas determinaciones del gobierno anterior, cambiando a los ministros, embajadores, cancilleres, comandantes de las Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional y a muchos otros funcionarios de altos cargos para tomar las riendas del país bajo otra ideología. También se cancelaron relaciones con países de gobiernos de izquierda y se restablecieron relaciones con países como Israel y Estados Unidos.

Posteriormente, el gobierno de Áñez tuvo que asumir la responsabilidad de afrontar la pandemia global del coronavirus, obligándolos a determinar una cuarentena rígida en todo el país, comprando equipos y máquinas de respiración para los afectados y estableciendo algunas otras normas por el bien y la seguridad sanitaria del país.

Gobierno de Luis Arce Catacora

El reciente gobierno de Bolivia, a la cabeza de Luis Arce Catacora, reasumió la ideología y el estilo de gobierno de Evo Morales, pues ambos son del mismo partido político: Movimiento Al Socialismo. Es más, fue Evo Morales quien lo eligió como candidato a la presidencia, motivo por el que las medidas que se asumen, los discursos y la forma de gobierno son idénticas.

Hasta el momento, el gobierno de Arce no hizo muchas cosas sobresalientes, más que criticar al gobierno de Áñez y culparle de todas las deficiencias actuales que atraviesan los bolivianos. Es un gobierno sumiso a los intereses del Movimiento Al Socialismo y solo sigue su línea.

Si bien es importante conocer a los gobiernos de cada país en América Latina y Europa, también lo es el conocer cada detalle que los describe ante los ojos internacionales. Como bien se notó, Bolivia atravesó transiciones muy fuertes, sin embargo, no logra restablecer un orden socioeconómico.